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El proyecto cuenta con financiamento del Programa Fondef de la Agencia Nacional de Investigación y Desarrollo (ANID).

Durante el segundo semestre de 2019, Juan Pablo Miles, en ese momento estudiante tesista de la carrera de Ingeniería en Biotecnología, de la Facultad de la Ciencias Naturales, Matemática y del Medio Ambiente, de la Universidad Tecnológica Metropolitana (UTEM), junto a su profesor guía de tesis el Dr. Roberto Landaeta, solicitaron apoyo técnico a la Universidad, tanto a la Dirección de Investigación, dependiente de la Vicerrectoría de Investigación y Postgrado, como a la Dirección de Transferencia Tecnológica y a la Oficina de Transferencia y Licenciamiento (OTL), dependiente de la Vicerrectoría de Transferencia Tecnológica y Extensión, en relación a la postulación al instrumento de Valorización de la Investigación en la Universidad (VIU) del Programa Fondef de la Agencia Nacional de Investigación y Desarrollo (ANID), Ex CONICYT.

El equipo de emprendedores científicos propuso postular al VIU con el proyecto titulado “Biorreactor SSF de bajo costo con monitoreo remoto en tiempo real, para propósitos científicos y educacionales”, con un objetivo claro: adjudicar un proyecto competitivo con fondos externos dirigidos a estudiantes.

El propósito del programa VIU es fomentar una cultura de emprendimiento innovador en la comunidad universitaria, basada en un modelo asociativo que impulsa la valorización de la investigación realizada en las universidades chilenas por egresados de pre o postgrado en el marco de sus tesis. Los proyectos postulados a esta instancia deben considerar un modelo asociativo básico que asegure una calidad científica, tecnológica y de negocios relevante.

Hasta 2019 el programa VIU estaba estructurado en dos etapas, para las cuales Juan Pablo Miles y Roberto Landaeta adjudicaron la primera etapa en 2019 y dentro del mes de mayo de 2020 se logró la adjudicación de la segunda etapa para el desarrollo de la tecnología propuesta, lo cual marca un importante hito para la UTEM, en adjudicar fondos estatales que avancen hacia la generación de emprendimientos de base tecnológica con fuerte componente de I+D.

Según comenta Jaime Saavedra, Director de Transferencia Tecnológica UTEM, este tipo de proyectos “se encuentran absolutamente ligados al apoyo que brinda nuestra Dirección y la Oficina de Transfernecia y Licenciamiento de la UTEM. Si bien este desarrollo marca un hito en la adjudicación de fondos estatales asociados a la generación de empresas de base tecnológicas, también es un importante desafío para el equipo de emprendedores científicos que han adjudicado estos fondos y estamos confiados en que alcanzaran sus objetivos propuestos”.

Por otra parte, Elizabeth Troncoso, Directora de Investigación UTEM indica que “potenciar el espíritu de emprendimiento en nuestro cuerpo estudiantil, a través de la valoración de la Ciencia y la Tecnología, y también consolidando capacidades internas para disponer de apoyos efectivos, permitirá aportar soluciones a problemas país en sus esferas sociales y productivas”.

“Espero este logro llegue hasta donde el cielo lo permita. Es común que todos los años nazcan proyectos o iniciativas en Chile, algunas siendo iniciativas espectaculares, con fuerte base en Innovación y Ciencia, pero que a la larga terminan desapareciendo en el tiempo debido a problemas de logística o falta de interés por parte del equipo creador. Pretendemos que el proyecto genere una nueva línea de desarrollo sustentable apuntada a cultivos, buscando concientizar sobre el uso de fermentaciones sólidas para la generación de mejores alimentos, nuevos materiales y compuestos de alto valor agregado, sin dejar de lado la formación correspondiente. Nuestro proyecto apunta a formar habilidades necesarias para cultivar hongos superiores tanto por estudiantes a lo largo del país, como particulares interesados en generar emprendimientos verdes para fines comerciales”, comenta Juan Pablo Miles.

Al Respecto Roberto Landaeta menciona que “la génesis del trabajo de título de Juan Pablo, que llevó directamente al proyecto VIU, fue una reflexión sobre el alto costo de los equipos de laboratorio utilizados en ingeniería en biotecnología y fermentaciones; hacer más accesible la tecnología de bioreactores podría ampliar la aplicación de cultivos en sustrato sólido tanto en la docencia como fuera del mundo académico. Se planteó desde un principio el uso de materiales baratos y un diseño modular utilizando herramientas electrónicas accesibles y aprovechando el avance en la tecnología open source en los últimos años, de tal forma de mejorar las posibilidades de aplicación. Respecto al ámbito de aplicación, las fermentaciones en sustrato sólido son comunes en el ámbito alimentario, y considerando que existe un resurgimiento en el interés de incorporar hongos superiores en la alimentación, nos pareció lógico enfocar el desarrollo de la investigación hacia esta área”.

Felipe Urra, Coordinador de Proyectos de Investigación de la Dirección de Investigación UTEM, comenta que “La etapa de formulación de este proyecto logró generar un vínculo interdisciplinario muy enriquecedor desde la colaboración y las experiencias profesionales de todo el equipo de trabajo en su conjunto. De seguro esto logrará ir consolidando mejores oportunidades para continuar avanzando a los desafíos institucionales en I+D”.

El apoyo técnico brindado por la UTEM se enmarcó en lograr la consolidación del modelo de negocio adecuado para el proyecto, así como lograr generar una estrategia de propiedad intelectual pertinente a los fines del equipo de emprendedores científicos.

Sebastián Naour, Encargado de la Oficina de Transferencia y Licenciamiento (OTL) UTEM, destaca que “la rigurosidad con la cual Juan Pablo y Roberto afrontaron el desafío desde el primer minuto. Además del feed back técnico otorgado por el equipo de la Dirección de Transferencia Tecnológica y la OTL, destaco el compromiso de ellos durante el proceso de postulación. El ritmo de trabajo es bastante demandante y nosotros internamente como equipo profesional también somos bastante exigentes, sobre todo con los compromisos que se van adquiriendo. Pienso que todos estos elementos se fueron sumando para generar una postulación exitosa”.

Al respecto Sebastián Vega, Profesional Encargado de Proyectos Externos de la Dirección de Transferencia Tecnológica señala que “El apoyo brindado por la Dirección consistió en fortalecer la idea fuerza planteada por Juan Pablo, abordando de forma conjunta distintas aristas del proyecto, como lo son: las oportunidades que brinda esta tecnología a la comunidad, el análisis del mercado meta de dicha tecnología, y la optimización del proceso de empaquetamiento tecnológico orientado al usuario final, todo esto bajo un enfoque sustentable, tecnológico y social el cual fue desarrollado bajo las tendencias actuales de investigación y desarrollo”.

“Como Dirección de Transferencia Tecnológica, se continuará prestando el apoyo técnico a este tipo de iniciativas que otorgan una excelente oportunidad de crecimiento bidireccional, pues por una parte, el estudiante adquiere inputs y herramientas que son extrapolables no sólo a lo relacionado a proyectos, sino que también para la vida diaria; y por otra, las contrapartes se retroalimentan con ideas e iniciativas frescas y con alto potencial de ser escalables. Sin duda, el éxito alcanzado por el proyecto de Juan Pablo marcará un antes y un después en el hecho de que las ideas fructíferas no derivan solamente de académicos e investigadores, sino que pueden venir desde cualquier actor ligado a la Universidad, y como Dirección, nuestro deber es también apoyarlos”, comentó Juan Pino, Profesional Encargado de Gestión de los Programas de Transferencia Tecnológica y Vinculación con el Medio UTEM.

Foto de portada por Programa de Comunicaciones y Asuntos Públicos UTEM.